viernes, 29 de agosto de 2008

Testimonio real y buenas cogidas

Soy Miranda, tengo 19 años, acabo de comenzar la Universidad.
Ingresé un poco tarde, pues estuve viviendo un año y medio en Brasil.
Una amiga me habló de este nuevo blog, pues ya conocía ‘imperiogay’ y ‘direferenteseiguales’, dos estupendos sitios locales, y ahora con este tercero creo que me voy a pajear seguido… ¡jejejejejejejeje!
He sido una calentona y tanto me han gustado las pijas como las conchas. Ya en la secundaria, iba al departamento de una compañera que venía de un pueblo de la zona, a la cual, dadas sus inclinaciones similares a las propias, le daba formidables chupadas de concha, hasta hacerla reventar del gozo y le chupaba sus jugos. ¡Era la locura! Otra maravilla era hacerla retorcer como víbora herida mientras le lamía el culo.
En una fiestita donde hubo machos, nos pasamos de copas y terminé chupándole la pija a un chabón que la tenía enterrada en el culo de una compañera. Se la chupaba para mojarla bien, y ahí nomás la dirigía nuevamente al culo de mi compañera, hasta que nos bañó en leche. He hecho las mejores chanchadas en esos tiempos de la secundaria, como hacerme mear por la chica de la zona o cagarle encima de la panza.
La penetraba hasta con tarros de desodorantes metidos en condones y un día llevadas por la alzadura casi total, decidimos salir a la calle sin corpiños y sin bombachas. Nos pusimos remeras cortas, bien escotadas y minis de jean. Íbamos con ojotas y cimbreábamos el culo a más no poder. Era una linda tarde de Agosto y había algo de viento. En las esquinas donde había edificios de torre, había remolinos y más de una vez quedamos con conchas y culos a la vista de todo el que estaba mirándonos. Regresamos a su departamento más que alzadas y nos dimos una culeada con el vibrador doble que me había comprado y acabamos como yeguas.
Pero no fue todo. Cada dos días la visitaba y la dejaba molida con los polvos que le sacaba con la lengua sobre su concha. La dominaba completamente y ella se dejaba hacer, ¡Casi mi esclava! Lo sodomizaba con el consolador de cintura, y ella lo hacía conmigo, estábamos como enfermas de sexo. Tanto nos dábamos que hasta se puso de mucha mejor imagen. Las tetas le crecieron un poco y andaba con los pezones duros casi todo el tiempo. Necesitaba que le hiciera sexo y sexo le daba. Pero algo que la deliraba era ponerse acostada boca abajo sobre la mesa de la cocina con el culo levantado. Cuando mi lengua repasaba su ano, no dejaba de gemir hasta sollozar y rato después inundaba mi boca con los jugos de la concha. ¡Quedaba hecha una hilacha!, pero feliz de tener una compañera sexual como yo.
En la Universidad, me hice de otra amiga, tan calentona como yo, y es tan alzada que no hace mucho me propuso (condón mediante), la penetrara vaginalmente con el palote de amasar. Acabó como bestia. Esa misma tarde me brindó un show espectacular cuando enfundó su celular en el condón y se lo metió entero en la concha y para ser más asquerosa, me pidió la llamara con el mío. Cuando se hizo la comunicación gritaba del gusto pues lo había puesto en vibrador y las vibraciones la reventaban de gozo. Me lo hizo a mí y es verdaderamente sensacional.
No contenta que ello, me pidió se lo pusiera en el culo. ¡Se lo tragó entero! (apenas si lo mantenía con el condón). Cuando comenzó la comunicación, saltaba en la cama y se lo tuve que sacar porque estaba como perdida.
Quedó pálida de la gozada y con la respiración entrecortada. Sus tetas subían y bajaban aceleradamente.
Como ven me gustan las mujeres y quisiera si alguna lectora está interesada en mi relato, escriba al blog y deje su opinión.
Miranda.


Inaugurando el sitio, les ofrecemos lindas

fotos de excelentes cogidas hetero
(si haces doble clic verás las fotos ampliadas)